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lunes, 3 de febrero de 2014

3 en 1

Si uno se lee los diarios y va picoteando noticias de aquí y de allá puede llegar a la conclusión rápida de que España es un país de pandereta, sobre todo si esa persona es un extranjero o no residente en el país, porque si es de aquí de toda la vida estará más que avisado de que vive en un país calamitoso, se mire por donde se mire.

Hoy he hecho la prueba, me he dicho, voy a coger sólo tres noticias, las más pésimas sobre nuestro país que aparezcan en un sólo diario y a ver qué sale de ahí. La primera que he metido en la coctelera son los sueldos de la casa real: Doña Sofía ingresará 131.739 euros por su trabajo "profesional" mientras que la Princesa percibirá la humilde cifra de 102.464 euros. El Rey recibe casi lo mismo, pobre, que en 2013,  (292.752 euros entre sueldo y representación) y el Príncipe también (146.366 euros en los mismos conceptos), vaya,  tendrán que apretarse el cinturón. Para más inri, se presume en la Casa de Real de aperturismo y acomodación a los nuevos tiempos, con una imagen transparente de cara al pueblo. Como si fuese otra su obligación, háganse el harakiri.

Pero estas recatadas cifras que perciben nuestros representantes monárquicos por andar paseando por ahí a ritmo de pitos y zambombas allá por donde van, música de viento que diría el otro, esas cifras hacen más pupa cuando leemos que los salarios en España se han reducido un 10% de media desde el inicio de la reforma laboral hace ahora dos años. Segundo ingrediente en la coctelera. Son datos del  Observatorio de Seguimiento de la susodicha y tan cacareada reforma (o deforma laboral, por mejor decir),  que se han presentado hoy. La información se obtiene de  200 encuestas realizadas a otras tantas empresas, en su mayoría con más de 50 empleados.

Es decir, mientras los otros viven a cuerpo de rey, como les corresponde, los empleados de a pie ven reducir sus sueldos, otros se tendrán que conformar con la prestación por desempleo, si es que tienen derecho a ella. Lo más  gracioso (ironía) de todo esto es que nuestro ínclito y siempre ponderado Presidente del gobierno presumía este fin de semana en Valladolid de unidad de su partido, piña que te quiero piña, seamos piña..., de que España va por el buen camino y de que el futuro que nos espera es brillante. Ahí queda eso. No se puede ser más mezquino ni más necio. Primero, su partido está hecho unos zorros (aunque no tanto como el de la oposición, ciertamente) y les ha entrado el canguelo porque partidos minoritarios les pueden comer las patatas, dígase UPyD, IU o el recientemente creado, y ya denostado a muerte por los peperos, VOX  En segundo lugar, nos siguen vendiendo motos que no tienen ni ruedas, como la bajada de los impuestos para el 2015. Parece ser que ahora han encontrado en algún cajón el programa electoral (titulado vamos a contar mentiras), llevaban tiempo buscándolo, y quieren cumplir las promesas que hicieron en su día. Se me desencaja la mandíbula de la risa... y de la rabia.


Para poner la guinda al pastel, la tercera noticia que me ha venido directamente a los ojos, tercer ingrediente, es la confirmación de una sospecha, o de una certeza, más bien, que tenemos todos los que no llevamos tatuados un aguilucho o una rosa marchita en el trasero: en un informe elaborado por Bruselas sobre la corrupción en la UE y aunque no hay un ranking oficial, el Ejecutivo Comunitario sitúa a España como uno de los países donde más episodios de corrupción se producen. Oh, sorpresa! Las mayores prácticas de corrupción durante las últimas décadas se han producido en el desarrollo urbanístico, la financiación de los partidos y en la contratación pública, revela dicho informe. La verdad, se podían haber ahorrado los dineros de ese estudio, cualquier paisano que se esté tomando un vermut en una tasca o dando de comer a las palomas le puede contar como está de corrompido este país de chiste. Curiosamente, en el informe no se dice una palabra de los posibles casos de corrupción en la Casa Real, con lo cual ya cuadramos el círculo, y es que Europa es otra puta, lo mismo que España, al servicio de los poderosos.

No es de extrañar que los yanquis sitúen a España en latinoamérica, hablamos el mismo idioma y tenemos el mismo nivel de corrupición, los salarios van camino de igualarse, las empresas españolas invierten allí y no aquí. Así que, si no miran el mapa, pensarán que somos vecinos de Argentina, México o Venezuela (con todos mis respetos para estos países), entre otros. Blanco y en botella, país a la deriva,o caca de la vaca, que dicen en el colegio. En definitiva, un asco. 

6 comentarios:

  1. No dejas títere con cabeza. Vas con tu katana verbal y zasss, zassss. Y lo cierto es que tienes pulso y punteria.
    :)
    Creo que al menos la mitad,o un poquito más, opinamos como tú. Que vivimos en un país donde ya no manda otra cosa que la corrupción. Los únicos honrados lo somos porque no nos dejan meter el cazo, que sinooooooooo, vamos yo la primera!
    Un país católico y unido a puro cojón. En fin, como dices tú, un puto asco.
    Bicos.

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    1. Esta es mi terapia, me la recomendó el médico para liberar estrés. Dice que como no puedo cambiar el país por lo menos puedo disparar contra todo lo que se mueve. Y la verdad es que desde practico este sano deporte tengo más calidad de vida, sobre todo si me paso varios días sin leer las noticias.
      Un abrazo

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  2. Mi consejo es que leas a Lucas Mallada y concretamente su obra "Los males de la Patria" publicado en 1890.

    Este Ingeniero de Minas y posteriormente catedrático era de carácter más bien pesimista. Ramón Tamames lo cita en su Estructura Económica de España.

    Lucas Mallada se pateó mucho el país para levantar planos topográficos de la situación de posibles minas.
    España, desde tiempos remotos, fue codiciada por muchos pueblos y los Romanos cuando la conquistaron, se preocuparon mucho por explotar sus recursos naturales.
    Pero volviendo al tema principal que enlaza con tu artículo, Mallada, que conocía el terreno y las gentes que lo poblaban y sus gobernantes, decidió plasmar sus ideas en un libro. No fue un hombre despreciado, muy al contrario, era un "regeracionista", le ofrecieron cargos ministeriales y los rechazó.

    Te animo a que al igual que Mallada en 1890, analices la cuestión de los males actuales de España y serenamente los expongas en un libro que puede ser muy útil. Es evidente que al igual que Mallada, se trataría de un texto científico.

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  3. Pues sería una labor encomiable recoger los males de España en un libro, porque son muchos y variados, requerirían un examen exhaustivo y concienzudo.
    Pero lo que es indudable es que España es un país complicado, con un carácter peculiar, tiene algo de suicida, un poco de Quijote, algo de infantil, mucho de egoísmo y de familia mal avenida. Los tiempos cambian, pero la forma de ser de un país no lo hace tan rápido, si es que no se consolida con la historia, y como latinos que somos tenemos una tendencia al dramitismo y a hacer el gilipollas que es algo magnífico.
    Ardua labor.

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    1. Qué tenemos un carácter peculiar, es evidente.
      Hay en nosotros un cierto atavismo y difícilmente somos capaces de seguir una línea acertada y mantenerla.
      La política ha sido y es uno, sino el principal mal de España. Pocos han sido los que acertaron y en este sentido creo que vamos mal.

      La empresa privada, también nos ofrece algunos espectáculos lamentables de una pésima administración.
      Si ayer subían en Bolsa las acciones de una empresa constructora, hoy caen estrepitosamente al paralizarse la ampliación del Canal de Panamá, por ejemplo..
      Te animo a que escribas ese libro que renovará al de Lucas Mallada ya que los males de España persisten con distintas variedades.

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    2. No creo que estuviera a la altura del tal Mallada, aunque teniendo en cuenta lo masoquistas que somos en este país seguro que sería un éxito de ventas, nos encanta hacernos sangran, y además nos lo merecemos porque hacemos muchas cosas mal.

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