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jueves, 6 de marzo de 2014

Estanflación?

La estanflación es un término que se acuñó hace mucho tiempo en la jerga de los economistas. Y no es precisamente sinónimo de buenos augurios, de hecho puede dar lugar a una profunda y prolongada crisis. La estanflación se caracteriza porque la economía de un país o zona económica experimenta bajadas en precios o niveles de crecimientos de precios muy cercanos a cero de manera recurrente y, simultaneamente, crecimiento económico inexistente o estancamiento.


Por qué es tan temido este cóctel? Básicamente porque la salida nunca ha sido sencilla. Japón lo ha sufrido en sus propias carnes desde hace años y sólo ahora está viendo la luz. La receta que ha aplicado, la que se piensa que da mejores resultados, o la única, es la inyección de liquidez de manera masiva por parte de la autoridad monetaria. Lo que se trata con ello es de romper el círculo vicioso de caída de precios y crecimiento nulo. Esta combinación hace que la economía de un país se vuelva apática, que no haya incentivos para el crecimiento porque los operadores no actúan, no consumen ni invierten como en una situación económica normal, con inflación. La estanflación va asociada a la trampa de la liquidez, es decir, más dinero no hace que los operadores demanden más porque esperan nuevas caídas de precios y postergan sus decisiones de compra o inversión. De ahí que la intervención de las autoridades monetarias deba ser decidida y masiva, no valen las medias tintas, de lo contrario la percepción de los agentes económicos no variará.

Pero realmente está España y la UE en una situación de estanflación? La respuesta, creo, no puede ser tajante. Más bien creo que se podría decir que existe el riesgo de llegar a esa situación aunque todavía no estamos en ella. De hecho, el FMI está recomendando a la UE una nueva rebaja de tipos, ahora están en el 0.25%, e inyectar liquidez mediante la compra de activos.

A veces, o en determiandos escenarios, una inflación baja no tiene por qué ser algo necesariamente malo. Por ejemplo, en el caso de España, unos precios de materias primas y producto final bajos, así como unos costes salariales contenidos ayudarán a mejorar la balanza de comercio exterior de nuestro país, algo muy necesario para las empresas a nivel microeconómico pero también a nivel de las grandes cifras. Ayuda a compensar la caída de la demanda interna y a reducir las necesidades de financiación que conlleva una balanza por cuenta corriente deficitaria.

Ahora bien, el argumento anterior pierde buena parte de su efecto benéfico cuando constatamos que los países a los que estamos vendiendo, o una buena parte de ellos, se encuentra en una situación similar, cercana a la estanflación. Lo que ganamos en competitividad por la caída de precios se ve compensado por lo que ganan también los demás y la exportación se torna también más complicada dado que acudimos a mercados con problemas de demanda como los nuestros. Europa es el primer socio comercial de España y ese es el escenario cada vez más cercano. De ahí que quizás buena parte del impulso exportador provenga de los países latioamericanos.

Pero volviendo a la pregunta anterior: está España y Europa, por extensión, en una situación de estanflación? Se podría decir que estamos más cerca que lejos. En febrero el IPC medio de la eurozona se situó en el 0,8%, una cifra sin duda preocupante. Ya he hablado de las recomendaciones del FMI, que tratan de alejar las tendencias economicas de esa senda de estancamiento y deflación. Curiosamente el BCE no lo tiene tan claro y el debate sigue abierto, a la espera de la decisión que tome respecto a los tipos de interés.
Posiblemente los señores del BCE tengan sobre la mesa datos como que España, Grecia y Chipre están registrando caídas de precios mientras que otros 13 países de la UE tienen tasas igual o por debajo del 1%. Ni que decir tiene que en esos países el crecimiento económico es pírrico. Recuerdo haber leído que el señor Rajoy en el debate sobre el estado de la nación sacaba pecho por tener la inflación controlada a niveles tan bajos. Lo que no decía, no sé si por ignorancia o por omisión (sospecho que lo segundo, porque aunque no tenga ni idea de economía, que es lo más probable, sabemos que tiene una cohorte de asesores económicos), es que el crecimiento económico no lo tiene controlado, con lo cual una inflación baja es más bien un problema que un indicador de la bonanza de la economía.

A veces, cuando uno no tiene soluciones o la cabeza no le da para más, no es mala idea mirar qué han hecho los vecinos que han pasado por el mismo trance o similar. Y si nos fijamos en economías fuertes y competitivas como la de EEUU y Japón lo que observamos es que ambos han empezado a ver la luz cuando han conseguido insuflar grandes cantidades de liquidez en la eocnomía, es decir, cuando se han fijado como objetivo económico el crecimiento más que el control de la inflación, que pasa a ser un problema secundario, vigilado pero secundario. Por el contrario el BCE desde su nacimiento siempre ha estado obsesionado por el control de la inflación, ese ha sido siempre su objetivo básico, incluso en estos tiempos de crisis. Cuando a eso le sumas una Merkel y un cortejo de becerros a su alrededor que dicen amén a las políticas de austeridad extrema, lo que nos encontramos es una ciclogénesis lamentable de la economía europea y, voy más allá, de la UE como proyecto en sí mismo. Ahí está el tira y afloja de Londres con Bruselas, con el me salgo o no me salgo, mientras otros países del norte miran de reojo la jugada, y eso que el Reino Unido tiene unos grados de libertad monetaria y fiscal de los que no disfrutan el resto de países de la Unión. En resumen, aquí hay tomate. 

6 comentarios:

  1. Esta materia no la domino - la economía- aunque reconozco que me gusta.

    Siempre me pareció que la "stagflaction" era un estancamiento con inflación.

    Si aplicamos este criterio a la situación de España, nos encontramos que no existe estancamiento y si una ligera, muy baja inflación.
    La posibilidad de una rebaja fiscal para el 2015 para no dañar el crecimiento puede beneficiar a un componente de la Demanda Agregada en la ecuación:

    Y= C+I+G+(X-M)= DA

    en la que C es el consumo interno, hoy muy bajo pero del que no tengo el porcentaje que representa sobre la Demanda Agregada, I = inversiones de las empresas, que hasta ahora se reducían y que parece que ya se incrementan, G= al gasto del estado (comunidades autónomas y ayuntamientos) que sufrieron recortes severísimos por la obsesión de reducir el défict público que marcaba Bruselas y X-M= a exportaciones - importaciones.
    El capítulo de exportaciones está creciendo de una manera destacada, y aun cuando muchas exportaciones se dirijan a países fuera de la C.E, eso no quiere decir que no se cobren. Puede ocurrir como en el caso de la ampliación del canal de Panamá, surjan problemas por el incremento de costes que no se admitan o se discutan por parte del "importador de servicios", pero en este caso la empresa española no está sola ya que le acompañan en el proyecto dos más extranjeras y presionarán para conseguir una solución.

    Volviendo a las preocupaciones del Gobierno, está claro que tiene que:

    1. Reducir el paro
    2. Reducir el déficit
    3. Contener el crecimiento de la Deuda P.

    Reducir el paro solo se consigue haciendo mayor la Demanda agregada y por consiguiente el PIB. Las medidas de rebajar la fiscalidad ayudan y mucho pero difícilmente equilibran al menos en los comienzos, las necesidades financieras del Estado y producirán un incremento de la Deuda Pública, hoy en el 98,99% pero que puede ser más alta en 2015, si bien la prima de riesgo se reduce y se consigue financiación a un coste menor.

    Uno de los problemas de España es la compra de energía y aquí se debe hacer un esfuerzo "de guerra" para mitigar este problema de dependencia que se lleva el producto de nuestras exportaciones, si no estoy errado.

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  2. La estanflación es la combinación de ausencia de crecimiento económico con precios estancaos o con un crecimiento muy próximo a cero. No creo que estemos en un escenario puro de estanflación pero tampoco estamos tan lejos de una situación así.
    Y la prueba evidente de ello es el limtado crecimiento económico, no sólo de España sino de toda la eurozona, con un consumo totalmente decaído.
    Los problemas de España se ven agravados porque, a diferencia de otros países, dígase EEUU, Londres o China, España no tiene las manos totalmente libres para diseñar una política económica específica para su problemática, muchos de los parámetros nos los marca Bruselas, es decir, Merkel. Esto es como decirle a un atleta de élite que trate de ganar la medalla de oro a la pata coja. Este es el escenario en España, además de la incompentencia propia de los de aquí, claro. Crudo.

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  3. El Comisario de la Competencia hace hoy un comentario sobre la posibilidad de una deflación y tiene la confianza de que el Banco Central Europeo tomará las medidas adecuadas para evitarlo. Difícil cuestión cuando el crecimiento es débil.

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    1. Lo he leído en la prensa. Una vez más se constata la faltde sapiencia y de reflejos de estos señores del BCE y por extensión de Bruselas. Lo peor es que estamos en sus manos, y han sido ellos los que más han tirado del carro para que estemos más cerca de la estanflación que de la salida de la crisis. Ya se pueden poner a insuflar dinero como locos.

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    2. Conviene poner las cosas en claro porque tengo la impresión que muchos ciudadanos estamos muy desorientados con la política económica de CEE.
      ¿Qué nos sucede? No crecemos.
      ¿Está controlada la inflación? Si
      ¿La demanda del mercado carece de estímulos suficientes? Si
      ¿Hay crédito? Los Bancos dicen que si, pero no es cierto.
      ¿Disminuye el desempleo? Muy poco.
      ¿Suben los salarios ? No
      ¿Estímulos fiscales ? Pequeñeces contra medidas como la supresión de la reducción por compra de vivienda habitual a partir de 2013
      ¿Emigración de jóvenes a países comunitarios? Cada día más dificultades.
      ¿Se venden viviendas? mu escasamente en espera de que bajen más los precios o que los bancos se animen a facilitar préstamos.
      ¿Se venden automóviles? Si, pero los de alta gama.
      ¿Se está fraccionando la sociedad y agrandando la diferencia entre rentas? Si
      Finalmente: ¿Hay paro entre los políticos? Ya quisiéramos, pero conseguirlo supone reducirles sus retribuciones a 1/3 de lo que perciben hoy.

      Aclaremos las cuestiones que empezamos a estar un poco hartitos de quienes desde Bruselas nos manejan.

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    3. Creo que has expuesto el tema perfectamente. Lo que hace falta es tomar medidas, cosa que éstos no hacen, o no toman las que hacen falta. les encanta actuar para la galería. Hoy mismo salía el tontolaba de Dragi diciendo que el BCE actuará cuando sea necesario para evitar caer en la trampa de la deflación. mientras que en el FMI ya encienden todas las alarmas.
      Claro que los hay que lo hacer aún peor, como nuestro Presidente que se regodea en las cifras de empleo como si el país estuviese creciendo al 3%. Hay mucho cafre.

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