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jueves, 19 de junio de 2014

Omen - battle cry (1984)


1.Death Rider  03:28    
2.The Axeman  04:27   
3.Last Rites      03:41    
4.Dragon's Breath        03:01    
5.Be My Wench          04:03    
6.Battle Cry     03:44    
7.Die by the Blade       03:10    
8.Prince of Darkness    02:46    
9.Bring Out the Beast   04:10    
10. In the Arena           04:05    

J.D. Kimball (R.I.P. 2003) Vocals
Steve Wittig     Drums
Jody Henry      Bass
Kenny Powell  Guitars


Con este disco me inicié en el epic metal americano y qué mejor forma de hacerlo. Una tremenda joya del epic, del underground y del metal en general. Es uno de esos discos que va más allá de la calidad musical, donde el factor determinante y diferenciador que lo pone por encima de los discos de otras bandas es la actitud, eso que tienes o no tienes, y estos la tienen a toneladas. Supura metal cavernícola por los cuatro costados y si te haces con la edición deluxe que incluye un dvd, de pésima calidad de imagen, te darás cuenta de lo que te hablo, porque su imagen es el fiel reflejo de lo que escucharás en este cd. En una palabra, estos tipos podrían saltar al escenerio montados a caballo y con lanza en ristre y a nadie le sorprendería.

Yendo a lo musical, los cuatro primeros temas de este disco son simplemente insuperables, de lo mejor que se ha hecho dentro de este género que yo califico como metal cavernícola, al que pertenecen deidades como los Cirith Ungol, los Brocas Helm, los Manilla Road y alguno más. Los ritmos son furiosos pero cargados de épica, no prima la velocidad sino el sentimiento, por eso los riffs que estos señores se sacan de la manga son sencillamente mágicos y dignos del séptimo de caballería, una carga sin retorno en todo regla. La batería suena como debe sonar una batería, potente, clásica y cargada de cambios, apoyada por una buena labor del bajo, que acompaña perfectamente en las cabalgadas. Los solos son muy melódicos, limpios y llenos de épica, propios del medievo o sacados de los infiernos de Cimmeria.

Y, cómo no, la guinda del pastel la ponía Mr. Kimball, que por desgracia ya no está entre nosotros. Posiblemente este tipo no haya recibido una clase de canto en su vida y ni falta que le hace, lo suyo es poderío y actitud, no fucking posers here. Los agudos los guarda para las ocasiones especiales, o sea cuando se ducha en su casa o el gato le muerde las pelotas, pero el resto del tiempo su voz ronca y rasgada nos mete en el campo de batalla sin contemplaciones. No tiene la voz inhumana de Tim Baker, pero sí la de un general de un potente ejército con muy poco sentido del humor, es decir, justo lo que necesita el grupo para sonar demoledor, potente y con ese aurea cargada de misticismo que hace de este disco una verdadera obra maestra.

Decía que los 4 primeros cortes son brutales, pero es que el resto del disco no afloja, solamente que es imposible hacer diez temas redondos, o dicho de otra forma diez temas de 10. Los demás cortes son de 9 o 9.5 , como el rápido y descarado Battle Cry que da título al disco. Resumiendo, este es uno de esos discos que ruegas para que algún día te lo toquen en directo de principio a fin, sin saltarse un acorde y haciendo bises a ser posible. Si abrazas este disco, no lo soltarás jamás, de esos que dejan huella. 

2 comentarios:

  1. este es un discazo cómo una catedral de grande, morcillona perdida del primer tema hasta el último, es lo que más me gusta ahora, el power americano

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    1. Un disco de bandera, de mesilla de noche.

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