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miércoles, 15 de marzo de 2017

FRASER EDWARDS – I Am God (2016)


1.Alone
2.Custom Built
3.Mentalist Brigade
4.12 Variations (On Nyan Cat) Pt 1
5.So Many People
6.Everdream
7.I Am God
8.Geography of Time
9.God Complex

Fraser Edwards - guitar


Fraser Edwards es un joven guitarrista que en Reino Unido alcanzó cierta fama por formar parte de una banda infantil de rock llamada Sharky Sharky. Luego Edwards estudió guitarra en la Edinburgh Napier Univeristy. También ha trabajado como productor musical y ha prestado sus habilidades guitarreras para bandas de otros estilos musicales, como ocurre en muchas partes, en España sin ir más lejos. En definitiva, que es una cierta figura mediática, al menos en su país, aquí pocos le conocen, al menos de momento.

Así que, se podría decir que desde el punto de vista compositivo este es el primer paso serio de Fraser Edwards. El album es autoproducido y el sonido no está mal, pero es un disco con luces y muchas sombras, sombras que se podrían resumir en la bisoñez de la que hace gala a lo largo de casi todos los temas, como iré comentando.

Alone es el primer corte, una acometida power desde el primer momento, empieza con un solo veloz y la batería a doble bombo galopante y ahí radica uno de los puntos débiles de este disco. La base rítmica es simple y por momentos pueril se podría decir, de hecho uno se pregunta si no estamos ante una batería programada, el bajo ya es inaudible. La voz es típica del power, con ciertos agudos un tanto chirriantes y se encarga de cerrar el tema acompañando la consabida subida de tono. Lo mejor de este corte el solo de Fraser.

Custom Built empieza como heavy power melódico, con un sonido muy electrónico, un sonido muy orientado a un público muy joven o al mercado japonés que suele gustar de este tipo de bandas con sonido de “videojuegos”, por llamarlo así.

Mentalist Brigade arranca con teclados y voces poperas y melodías a lo Dragonforce, sonido muy similar al del corte anterior, buscando la melodía pegadza a lo Sonata Arctica. Al menos en este corte meten unos riffs de heavy rock de por medio que le dan más variedad a su música, pero arruinan cualquier efecto con el típico final subiendo de tono en la escala no una sino varias veces.

12 Variations se inicia nuevamente con punteo y lo único salvable es el despliegue guitarrero de Fraser, es un guitarrista con buena técnica, eso es indudable, muy dado a los riffs y solos veloces y el shred, a veces tirando un poco de groove, pero mayormente con guitarras limpias. El problema es que el resto del grupo, si es que en el estudio ha existido tal cosa y no es un do it yourself del guitarrista, no acompañan, la base rítmica es tan simple y floja que los temas carecen de potencia, composiciones de dibujos animados.

So Many People al menos nos ofrece un medio tiempo, de voces muy pop y base rítmica nuevamente de tambor de Ariel, pero lo peor es la repetición del estribillo y las incontables subidas de tono final, realmente absurdas por la insistencia. Everdream tiene un inicio con acústicas, pero el gozo en un pozo porque enseguida se mete el doble bombo maquinero, otro tema a lo Dragonforce pero sin la pegada de los ingleses, amén de que la estructura de los temas es repetitiva y previsible.

I Am God sí que sipone una variación en el estilo ya que se apoya mucho en teclados y se podría catalogar como power sinfónico a lo Nightwish de los primeros tiempos, el trabajo de guitarras es bueno, shred, neoclásico a lo Imppelitteri, dejando claro que técnica tiene y puede dar alegrías en el futuro. Geography of Time es un tema de guitarras dobladas y algo de groove que le confiere más fuerza al tema, pero nada más. Y God Complex pone fin a este disco con una instrumental donde Edwards sigue hacienda de las suyas, al menos pega más con lo que parece un proyecto solo suyo y para él.

Un disco muy pobre en cuanto a composición, con una base rítmica que arruina casi cualquier esfuerzo de hacer algo interesante. Hay que quedarse con los buenos destellos guitarreros de Fraser y su buena técnica, y es de esperar que en el futuro se rodee de una banda de verdad, en lugar de dedicarse a experimentos con gaseosa, calidad tiene seguro para hacer grandes temas, pero hay que saber rodearse. Como ejemplo, aunque musicalmente y por trayectoria no tienen nada que ver, os pongo el caso del nuevo disco de Rik Emmet, el canadiense se luce pero, amigo, está rodeado de músicos que lo acompañan de verdad y redondean composiciones con mucho criterio. En cambio este disco de Fraser Edwards parece más un ensayo de local que un intento serio de hacer un disco con criterio y tomándose el tiempo necesrio para madurarlo.

Puntuación: 3/10

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