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Metalbrothers201601102211

jueves, 17 de octubre de 2019

Soulhunter (by Steel Prophet)


RAVENSIRE – A Stone Engraved In Red (2019)


1. Carnage at Karnag  (6:26)
2. Thieves of Pleasure  (4:35)
3. Gabriel Lies Sleeping  (4:04)
4. Dawning in Darkness  (5:13)
5. Bloodsoaked Fields  (1:10)
6. After the Battle  (6:50)
7. The Smiting God  (4:31)
8. The Games of Titus  (8:15)

Nuno - Guitars
Rick - Bass / Vocals
Mário - Guitars
Alex - Drums

Los Ravensire son una banda portuguesa bastante conocida para los que adoran el heavy metal a pesar de que no llevan tanto tiempo en la escena, desde 2011. Eso sí, no han perdido el tiempo y con este que os comento hoy ya suman su tercer disco, además de varios eps y splits. Se les suele comparar con sus compatriotas Ironsword o si nos vamos bandas ya de culto histórico con los irrepetibles Manilla Road por el regusto épico de sus canciones, de hecho uno de los temas del disco se lo dedican al gran Shelton, como comentaré en su momento, vamos con ello. 

Carnage at Karnag inaugura el disco en modo acústico y lento, poco a poco van entrando los riffs heavys hasta imponer una marcheta constante. La voz de Thor sigue sonando tan profundo y épica como siempre, uno de los pilares del grupo. Como cualquier buena banda de heavy épico que se precie introducen un intervalo de intercambio de riffs melódicos antes de meter el solo limpio, lento, melódico y emotivo. 

Thieves of Pleasure tiene un sonido más under, con guitarras de un heavy sacado de las cuevas a lo Omen o Hyborian Steel, cocinado a fuego lento y con un punteo en varias fases, el abecedario épico al completo.  Gabriel Lies Sleeping arranca con un riff melódico preparando el terreno y acto seguido el típico ataque heavy a lo Manilla Road, con unos solos de true metal sin paliativos. No se complican en la estructura de los temas pero son resultones y no dejan lugar a la duda. 

Dawning in Darkness es otro tema a medio tiempo, no tan cuativador en la melodías, más rudo y heavy, con el momento más emotivo en la pausa y el punteo que va tomando  ritmo poco a poco. Bloodsoaked Fields es un breve interludio como preparando el terreno para el gran momento del disco, After the Battle, la canción que dedican al genial Mark Shelton que nos dejó en 2018. Se trata de una canción de ritmo a piñón con el mejor estribillo del disco que vale la pena reproducir “After the battle - all is lost/After the battle - I have died/After the battle - longing for/ After the battle - a wild horse to ride”, sin duda será uno de los momentos emotivos en sus conciertos, como emotivo es el solo melódico lento, con cambio de ritmo para venirse arriba. Es el tema más largo del disco y juegan con eso para introducir diversos momentos épicos a lo largo del tema con las voces y el juego de guitarras dobladas. Sprint final para poner el colofón al mejor tema del disco, buen homenaje al dios del underground que se nos ha ido para siempre. 

The Smiting God tiene un arraque muy Omen en las guitarras, buena la labor de producción, el disco suena bien pero sin estar sobredimensionado, conservando el toque under. Este es uno de los temas con ritmo más revolucionado, aunque esta banda portuguesa no sea de lanzarse a la carrera como otros del género como los Battle Roar o los Hyborian antes mencionados. 

Acústicas para introducir The Games of Titus y luego la distorsión entras mezclada con un riff melódico épico de esos que hacen afición, a partir de ahí el tema se mantiene en un ritmo constante hasta llegar al duelo de guitarras. No me parece superior a The Cycle Never Ends con el que rozaron la gloria, pero es un disco que esta a la altura de lo que se espera de ellos y con los tres últimos temas a un gran nivel, superior al de resto del álbum.

Feeling: 3,5/5
Originalidad: 2,5/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 7/10

miércoles, 16 de octubre de 2019

Welcome to the blackout (by Die Krupps)


SINNERS BLEED – Absolution (2019)


1. Intro  (1:05)
2. Age Of The Crow  (5:18)
3. Gleaming Black  (3:26)
4. The Second Being  (4:23)
5. Devouring Hatred  (3:01)
6. Behind The Veil  (3:36)
7. Dawn Of Infinity  (4:26)
8. Absolution  (2:52)
9. Obedience  (4:34)
10. Jesus' Delusion Army  (4:34)

Jan Geidner - Vocals
Sebastian Ankert - Guitar
Arne Maneke - Guitar
Henrik Fuchs - Bass
Eric Wenzel - Drums

Uno de esos casos de bandas que vuelven un montón de años después, 16 en este caso, de haber sacado su primer disco. Problemas personales, en la formación y otra serie de factores explican ese retraso, de hecho llegaron a dejar la banda en la nevera por unos años hasta que en 2015 volvieron y aquí están los primeros frutos de ese regreso a la actividad. 

Primero una intro sin nada especial y encadenan con  Age Of The Crow, les caracteriza un death potente, bastante oscuro en cuanto a voces, con riffs de corte técnico y un ritmo marcadamente potente y veloz. Por supuesto, es la típica banda que prepara con mimo el momento del punteo, si presumes de hacer un death metal técnico no puedes irte de rositas sin darlo todo en este sentido. Buena amalgama de sonidos y ritmos. 

Gleaming Black es un tema que recoge las influencias del thrash, agresivo y con su momento de gloria de nuevo en el solo.  The Second Being parece un tema gemelo del anterior, si bien goza de más interludios y cambios donde aprovechan para meter guitarras más ambientales y alguna melodía. Pura dinamita la que ponen al principio de  Devouring Hatred con un riff técnico de altura. Es otro tema de sonido extremo pero en el que los contrastes con los riffs limpios se acentúa y crea un efecto de la bella y la bestia realmente notable, es lo que marca la diferencia con bandas que solo muestran agresividad pero carecen de ese punto de técnica sí diferencia a esta banda.

Death corrosivo con  Behind The Veil pero jugando de nuevo con la parte técnica, en este caso levantan un poco el pie del acelerador para meter un ritmo de corte clásico, entre el thrash y el death.  Dawn Of Infinity es un death con elementos de brutal como en otras partes del disco, pero también de grind y por supuesto no puede faltar la ralentización donde desempolvan unos riffs de lo más malignos que combinado con el solo atmosférico le dan un gran empujón al tema. 

Absolution es el tema más oscuro, ambiental y casi una especie de transición entre pistas, con las influencias del black presentes, aunque ellos le ponen siempre el riff técnico y limpio como su seña de identidad, un acierto porque le da al disco una nueva dimensión. Vuelven al brutal death combinado con el técnico en Obedience. Hay que decir que la innovación no es el punto más fuerte de la banda, suenan en verdad clásicos, pero sobre todo su técnica es lo que les pone un escalón por encima, estás hipnotizado con un riff agresivo y de pronto te cambian el paso y te meten un riff ténico.

Final con  Jesus' Delusion Army un tema donde nadan entre el thrash y el death, algún ritmo en plan marcheta y riffs que son como mazos. Lo dicho, tienen técnica aunque tiran de repertorio clásico en las composiciones lo que hace que el disco no suene tan especial como podría llegar a ser si arriesgaran un poco más en las composiciones, pero lo que está claro es que puede gustar a un amplio espectro de seguidores del sonido extremo. 

Feeling: 3,5/5
Originalidad: 3/5
Técnica: 4/5
Producción: 4/5

Puntuación: 7,5/10

martes, 15 de octubre de 2019

Harvest (by Terminus)


THE LORD WEIRD SLOUGH FEG - New Organon (2019)


1. Headhunter  (5:06)
2. Discourse on Equality  (2:54)
3. The Apology  (3:17)
4. Being and Nothingness  (2:47)
5. New Organon  (4:28)
6. Sword of Machiavelli  (2:18)
7. Uncanny  (4:41)
8. Coming of Age in the Milky Way  (3:55)
9. Exegesis / Tragic Hooligan  (3:56)
10. The Cynic  (3:42)

Mike Scalzi - Vocals / Guitar
Adrian Maestas - Bass
Angelo Tringali- Guitar
Jeff Griffin – Drums

Vuelve la leyenda de San Francisco con su décimo álbum, lo que nos faltaba, está siendo un año plagado de grandes discos dentro del heavy metal, sobre todo en el terreno underground que todos los que seguís nuestra web habitualmente reconoceréis. Pero los que no conocéis esta gran banda americana, seguramente la gente más joven, vamos a hacer un breve repaso de su historia. 

Formados en 1990, cuando el metal iniciaba su camino hacia el desierto, ellos deciden dar un paso adelante e ir contra corriente. Más conocidos como Slough Feg desde del 2005, supongo que por aquello de abreviar, aunque a mí personalmente el nombre completo siempre me ha parecido que tiene un encanto abrimador. Por cierto, un nombre que tiene su origen en un cómic británico, como anotación a pie de página para los más frikies. La criatura en cuestión es la apuesta personal de ese gran guitarrista que es Mike Scalzi, y además un gran compositor y escritor de letras para los temas, un personaje fuera de lo habitual del que espero hablaros algún día o, si puede ser, hablar con él algún día, dicho sea de paso. 

Cinco años hacía que no sacaban disco, así que esta es una larga y ansiosa espera para los muchos fans de la banda. New Organon es nada menos que el décimo disco de los americanos y si nos fijamos en la duración de los temas vemos que siguen fieles a su tradición de no hacer temas excesivamente largos. Se puede decir que estamos ante una de las bandas del under con más reconocimiento, apreciados y respetados a ambos lados del charco. Y bueno, cerremos el capítulo biográfico y adentrémonos ya en los entresijos de este nuevo disco, que por cierto se inspira en el libro de Francis Bacon, personaje de la alta sociedad inglesa del siglo XVI con un perdil multifacético, un tipo brillante, titulado Novum Organum que habla sobre la ciencia y el dominio de la naturaleza por parte del hombre, un tema que ciertamente no ha dejado de estar de actualidad y que es cuando menos discutible. 

Headhunter pone las cosas en su sitio desde el principio, una banda con estilo propio, dentro del heavy metal pero atemporal y ajena a modas de cualquier especie. Lo puedes ver reflejado en unas guitarras que se retrotraen al proto metal. La voz no puede encajar mejor en ese túnel del tiempo, suena especial, suena como salida directamente del túnel del tiempo. Y a mitad desatan toda su magia con constantes cambios de ritmo, metiendo más partes melódicas y solos tan enrevesados, poliédricos como desatados, me encanta el componente Thin Lizzy del tema, le da un plus de encanto. Un tema que en sí mismo es un auténtico crisol de sonidos, sencillamente espectacular el comienzo del disco. 

Discourse on Equality sigue reflejando el sello personal de la banda, tiempo trabado y guitarras con total libertad, sin esquemas marcados. Las letras siempre han sido un punto clave en la banda y las voces no te pueden dejar indiferente, no buscan el sonido comercial sino el arte del significado de la música en sí mismo. Y quizás es hora de confesar que los Slough Feg no son una banda para gente con prisas o que busca música que entra a la primera y con estructura y estribillo prefabricados. Lo suyo son obras musicales de orfebrería, donde dejan volar la imaginación. Este tema lo catalogaría como unos Manilla Road de los ochenta con especial carga sicodélica. 

The Apology es otro tema de tiempo lento pero con una vertiente más épica aunque cavernícola al mismo tiempo, donde el estribillo gana un poco más de terreno y hay un poco más de continuidad en las melodías de los riffs, lo que hace que sea un tema de más fácil digestión. 

Cambio de escenario con Being and Nothingness, un tema que aúna la magia de los ritmos galopantes con las guitarras melódicas rockeras a lo Thin Lizzy, es tal el derroche de calidad que no sabes con cuál de los mundos quedarte, así que lo mejor es disfrutar del tema al completo como un todo, aprovéchalo porque se pasa en seguida y desearías que durase eternamente, con unas guitarras de lo más inspiradas. 

New Organon es una nueva vuelta de tuerca en su sonido, riffs y tiempo heavy de corte épico pero con constantes inserciones de guitarra poniendo el elemento Brocas Helm sobre la mesa. Escuchando temas como este te queda más que claro porque estos americanos han alcanzado un nivel tan alto de respeto y cariño por parte de los fans y no lo han perdido nunca a lo largo de los años. Sword of Machiavelli es otro tema típico de la banda, al margen de tendencias, con un toque doom heavy de perfil juglaresco si se me permite la expresión, hecho con la gorra y con licencia para crear a su antojo. 

Uncanny es el tema más heavy melódico del disco, con un ritmo más marcadamente heavy, con más desarrollo melódico en los riffs y también con un estilo más setentero, de nuevo a la par con la magia del dios Shelton a la hora de darle a las seis cuerdas, destila esencia heavy al cien por cien, es el mejor ejemplo de como se puede hacer un tema de lo más heavy sin tener que tirar de decibelios ni de grandes efectos, temazo absoluto, posiblemente lo mejor del disco, brutal el final del mismo eclosionando con todo lo que tienen, si esto no te acelera el pulso quizás deberías pensar en pasarte al lado zombie. 

Coming of Age in the Milky Way nos retrotrae al rock de los setenta y a las huestes del gran Phil Lynott, perfectamente se podrían marcar un dueto entre él y el señor Scalzi si es que todavía ese gran genio estuviese por estas latitudes, pero como eso no es posible con este tema podremos revivir su gran legado llevado al siglo XXI, otro tema de gusto exquisito, de sombrero. Exegesis sigue un poco en ese sonido pero llevado algo más hacia el heavy, melodías deliciosas y un punteo para derretirse. 

The Cynic cierra el disco de manera espectacular con una oda a las melodías guitarreras,  es un entretenimiento constante disfrutar de la melodía que consiguen recrear, no es para nada un tema cañero como otros del disco pero es simplemente celestial, es como si mezclases los mejores Skyclad con Thin Lizzy.

Los Slough Feg, consciientes de su legado y de su legión de seguidores, consiguen la cuadratura del círculo: sonar  de lo más clásico como a principios de su carrera pero seguir sonando igual de fresco que el primer día!! Quién da más? Un disco que contentará a los más exigentes seguidores, creo que desde los tiempos del Hardwolder no hacían algo tan redondo como esto, y eso es mucho decir, poca broma. Candidato a disco del año dentro del apartado heavy metal.

Feeling: 4,5/5
Originalidad: 5/5
Técnica: 4,5/5
Producción: 5/5

Puntuación: 9/10

lunes, 14 de octubre de 2019

Highway of heroes (by Screamer)


THE RODS - Brotherhood Of Metal (2019)


1. Brotherhood of Metal  07:28  
2. Everybody's Rockin'  03:57  
3. Smoke on the Horizon  04:47  
4. Louder than Loud 04:15  
5. Tyrant King  04:38  
6. Party All Night  02:49  
7. Tonight We Ride  04:40  
8. 1982 05:16  
9. Hell on Earth  04:20  
10. The Devil Made Me Do It  03:54  
11. Evil in Me   06:26

David “Rock” Feinstein - guitars, vocals
Carl Canedy - drums
Gary Bordonaro - bass

Formados en los 80 y con sus mejores álbumes a sus espaldas en esa época The Rods quieren seguir dando guerra. Relanzaron su carrera hace ahora casi diez años, después de un largo parón y desde entonces han sacado tres discos si contamos este que hoy os comento. Creo que no hacen falta muchas presentaciones, no solo por el buen material que han publicado a lo largo de su carrera sino también por los personajes que componen la banda y en especial por Feinstein, primo de la leyenda Dio. Han tenido otros muchos proyectos, de los que destacaría Elf como paso previo. Pero ahora estamos   ya de pleno en el siglo XXI y lo que corresponde es hablaros de la actualidad de la banda y su nuevo disco, que saldrá publicado el 7 de junio. 

Lo primero decir que estamos hablando de viejos rockeros, ya que es el mismo trío de músicos que grabó el conocido Wild Dogs, en 1982, casi nada. Empezamos con Brotherhood of Metal, el tema que da nombre al disco y que es toda una declaración de intenciones y de estilo. Un comienzo relajado con voz y teclados, guitarra melódica sin entrar la batería todavía. Con la entrada de la batería se meten en un heavy clásico, con melodía pero también potenciando la distorsión en algunas fases y con una letra facilona para que el público la pueda seguir y corear en los directos. 

Everybody's Rockin' es un tema de hard heavy con riffs muy distorsionados, simple como un cubo sin asas pero en su simpleza radica también su magia, a la antigua usanza se podría decir, a lo Krokus, Saxon.  Smoke on the Horizon entre teclados y riffs heavys a lo Dio es una canción de lo más tradicional, con el punteo en consonancia. Sin complicaciones nuevamente pero con compisiciones muy honestas. 

Louder than Loud es heavy metal en esencia pura, y creo que de lo que llevo escuchado este disco ese el aspecto más positivo de este nuevo álbum, sabes lo que te van a ofrecer y no se andan con experimentos, quizás la lectura menos positiva es que los temas resultan bastante predecibles. Tyrant King es un tema más echado para adelante en cuanto a ritmo, en plan Accept, con el solo ralentizando el tema como la parte más emotiva. 

Party All Night es el tema más breve del disco con diferencia y el que se desmarca de todos los demás con mayor claridad, es el tema más innovador en el sonido de la banda, fuerte bajo, un poco de rock y de atmósfera bluesera, te puede gustar más o menos pero no se puede negar que es la sorpresa del disco.  Tonight We Ride es el típico tema de la banda, sonido heavy acentuado por el bajo, tirando hacia el estilo Feinstein, con un punteo bien fresco. 

1982 como os podéis imaginar es un tema retrospectivo sobre la historia de la banda y tiene un sonido a lo Manowar en riffs, coros y ritmo, con diversos solos salpicando el tema. Hell on Earth es un tema que nos lleva a un sonido heavy muy de los ochenta con un cierto rollo Dio, un poco de rock y un estribillo fácil de corear. 

The Devil Made Me Do It es un medio tiempo rockero que tendrás la sensación de haber escuchado mil veces antes, con esos riffs tan repetidos a lo largo de la historia, el acompañamiento de teclados acentúan el sonido rockero. Última parada con Evil in Me, cierran con lo mejor del álbum, un tema heavy con estilo británico, sonido Judas, Saxon, una buena forma de acabar el disco, buenos punteos, buenos riffs, es un tema con gancho, potencia y actitud. 

Un disco que no destaca por su originalidad sino por ser una banda que parece declarar con estos once temas que quieren mantenerse fieles a sus raíces, suenan bien, poco innovadores, es verdad, pero es un disco con atractivo, composiciones en su mayoría que enganchan fácilmente, uso inteligente de los teclados,  y temas a los que se les puede sacar mucho jugo en directo. En mi opinión es lo mejor que han publicado desde su regreso y con diferencia. 

Feeling: 3,5/5
Originalidad: 2,5/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 7/10

sábado, 12 de octubre de 2019

Crystal Logic (by Manilla Road)


LUNAR SHADOW – The Smokeless Fires (2019)


1. Catch Fire  6:08
2. Conajohara No More  6:06
3. Roses  5:32
4. Pretend  4:28
5. Laurelindórenan  6:31
6. Red Nails (For the Pillar of Death)  8:05
7. Hawk of the Hills  7:39

Max ‘Savage’ Birbaum - lead guitars
Robert Röttig - vocals
Kay Hamacher - rhythm guitars
Sven Hamacher - bass
Jörn Zehner- drums

Los Lunar Shadow son unos viejos conocidos de nuestra web, no porque lleven un montón de años y discos, sino porque nuestra web ha crecido casi paralelamente con su proyecto, desde su ep, pasando por su fantástico disco debut y ahora este segundo álbum. Los hemos comentado, los hemos entrevistado y es uno de esos grupos que pese al poco tiempo que llevan en activo parece que tienen tras de sí un pasado mucho más amplio. Por eso las expectativas respecto a este segundo disco no pueden ser más altas, aunque superar su debut no va a ser cosa fácil. Por cierto, un disco en el que al decir de ellos se mueve hacia terrenos más reales y con un toque más humanístico, a diferencia de los trabajos previos que narraban un mundo de fantasía épica. 

Solo siete temas, pero con minutaje bastante alto, similar a lo que ya hicieron en su debut, así que de principio eso ya da buenas sensaciones. Primeras notas de teclado clásico en  Catch Fire, pero luego entra ya su ya tradicional riffeo melódico y de repente respiras tranquilo porque sabes que te espera otra buena dosis de heavy melódico épico. Un tema con momentos que rozan el speed metal en el tiempo, buenos arreones, pero la esencia melódica sigue presente.

Conajohara No More se introduce con guitarras acústicas, seguidas del habitual juego de guitarras melódicas con aires entre folk y neoclásico que son ya una seña de identidad de su sonido. Es un tema heavy con tiempo alternado entre balada y medio tiempo, que tiene un perfil más lírico, más intimista. Todo ello coronado por un punteo que va pasando por distintas fases y que te deja un sabor dulce en la boca, una vez más el trabajo exhaustivo de Max no pasa inadvertido. 

Muy fresco el arranque de Roses, el tema con un toque más innovador respecto al disco anterior, ya que aunque los riffs melódicos elaborados siguen presentes tienen un enfoque de rock heavy que marca la diferencia. Un tema que extrema la sensibilidad pero que también tiene el contrapunto heavy en las guitarras y es que estos Lunar Shadow son un grupo con un sonido de lo más equilibrado, siempre melódicos pero sin sonar blandos, emotivos pero sin resultar pedantes. 

Pretend tiene un inicio ambiental en base a voz y piano, largo y recreándose en las sensaciones, otro punto donde marcan un poco diferencias con respecto a su debut, uso más profuso de los teclados para las ambientaciones, el tema más relajado que les haya escuchado desde sus inicios. Y después de la calma tocaba inevitablemente subir un poco la adrenalina y lo hacen a ratos con  Laurelindórenan, un tema de claros contrastes, partes pausadas con otras arremetidas heavys. Eso sí, creo que a estas alturas podemos decir que este disco es más pausado, más ambiental que Far from Light. Por cierto, comentar que estrenan nuevo vocalisto, Robert Röttig se hace cargo de las labores de micro, aunque no se trata de una ruptura para nada traumática, ya que se mantiene en una línea muy similar al anterior, tanto en rango como en estilo. Finalmente este tema se acaba desbocando, una canción multifacética, enorme en todas sus fases, con un trabajo de guitarras realmente espectacular que recuerda a los mejores momentos de la banda. 

Red Nails tiene un inicio muy ambiental y casi de película se podría decir, pero el cambio es tan abrupto como inesperado con riffs muy distorsionados, luego ya retoman el testigo las melodías y el tema se va metiendo por vericuetos más veloces pero sobre todo centrándose en el despliegue sobresaliente y abundante de guitarras, las tienes de todos los colores, de todas las texturas y de todas las velocidades, Max sabe que esa es su gran baza y su seña de identidad y la juega con maestría. 

Final del disco con Hawk of the Hills, un tema prototípico de la banda que se desenvuelve entre elaboradas melodías y tiempos heavys entre la épica y el sonido clásico, muy al estilo de su álbum debut. A destacar la mayor fuerza que le meten puntualmente a las guitarras, con más distorsión y más agresividad, lo que le da un toque diferente respecto a otros temas. Digno sucesor de su álbum debut, no alcanza las cotas exquisitas de aquel pero mantiene la línea elaborada de sus temas, su estilo melódico clásico y su deliciosa verborrea guitarrera, no decepciona y afianza el camino de la banda. 

Feeling: 4/5
Originalidad: 3,5/5
Técnica: 4/5
Producción: 4/5

Puntuación: 8,25/10

jueves, 10 de octubre de 2019

Hold your fire (by Cauldron)


INDIAN NIGHTMARE – By Ancient Force (2019)


1. Bastions of Nightmares  5:03
2. Incursions of Death  5:23
3. Serpent's Eye  4:20
4. Land of the Damned  6:02
5. Yang Terampas Dan Terhisap  5:29
6. Set the Spirit Free  6:26
7. The Awakening  7:23

Poison Snake - Vocals
Dodi Nightmare - Guitars, Back Vocals
Butch Fury - Guitars
Cedro - Bass
Lalo - Drums, Back Vocals
Un proyecto de esos que se dicen multinacionales, formado en 2014 con gente de Indonesia, Italia, Turquía y México, aunque establecieron su campamento en Alemania. Se estrenaron en 2016 con su primer disco y ahora lanzan el segundo. 

Bastions of Nightmares es un tema completamente alocado y deliciosamente revolucionado, en todos los sentidos, base rítmica, riffs heavys con efecto setentero y una voz que suena a heavy épico a lo Baker, es decir, sin ningún tipo de complejos ni ortodoxias, un tema que lo tiene todo para resultar rompedor. 

Incursions of Death se recrea más en los ritmos acelerados y agresivos, enfocándose incluso hacia el thrash, es un tema más plano y visceral que el anterior, aunque tiene su momento de ralentización que van lanzando de nuevo poco a poco. Serpent's Eye sigue teniendo ese toque característico en los riffs tan típico del thrash, con un ritmo de batalla clásico del género, manteniendo el sonido old school.

Land of the Damned tiene un enfoque heavy con profusión de riffeo y desarrollando melodías como no habían hecho en temas anteriores, pero no se queda ahí la cosa porque vuelve a darle a la centrifugadora y se meten en un speed thrash metal donde predominan claramente las guitarras, un tema donde la voz queda relegada a un segundo plano en la mayor parte del tema, con ese sonido tan cavernícola y sincero que ejecutaban bandas como Atlain o Avenger. 

Sorprende el inicio heavy con toques épicos de Yang Terampas Dan Terhisap, pero luego el tema se meta en el dominio del speed metal que es donde pasan la mayor parte de su tiempo estos alemanes, de nuevo ritmos sin descanso y un punto punk en algunos momentos, pero lo que le diferencia de otros cortes es el enfoque melódico que introducen periódicamente.  Set the Spirit Free es un heavy clásico en sus inicios pero derivando en el speed metal típico alemán a lo Scanner, Angel Dust, con guitarras más cristalinas que en temas previos. 

Final con  The Awakening, otra vez un tema de primeros acordes heavys, pero pasado ese momento tiran de speed thrash sin contemplaciones, el sonido ochentero por bandera, no son la originalidad en persona pero sí que resultan entretenidos y con mucha actitud, algo que llevan también a la producción que claramente me parece un acierto. Este es el tema más largo del disco y aunque apenas afloja la velocidad se agradecen los momentos melódicos a la guitarra que le dan más amplitud al tema. Un disco divertido y que recomiendo a todos los que buscan el sonido speedico de los 80 a nivel centroeuropeo. 

Feeling: 4/5
Originalidad: 3/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 7,6/10

martes, 8 de octubre de 2019

Live blues (by Gary Moore)


BORDERS – Purify (2019)


1. 731   3:32
2. Wake Up  3:32
3. Damage Everything  3:15
4. Bad Blood 3:36
5. War  3:25
6. Demon's Reach  3:15
7. Nothing to Lose  3:41
8. A World Apart  3:13
9. Faded 2:25
10. Walking Dead  4:02

Jordan "JJ" Olifent - Vocals
Gavin Burton - Guitars
Tom Britton - Bass
Daniel Hodson - Drums

Primer disco de esta banda inglesa tras un ep en 2017. A nivel de letras se centran en la situación del mundo actual, la corrupción y toda la podredumbre que rodea la sociedad actual, lo que estamos acostumbrados a ver uno y otro día, y contra eso parecen querer luchar con sus letras contra la costumbre de que toda esa costra de inmundicias la asumamos como algo cotidiano, habitual e inevitable. 

731 es un tema que juega entre el death, el heavy y el elemento atmosférico, una canción transversal no exenta de toques más modernos que enfatizan ese lado social que tienen sus letras, funciona bien como primer tema para abrir fuego. Wake Up es un corte más directo, voces agresivas y riffs punzantes.  Damage Everything progresa en esa misma línea, acentuando el groove y metiéndose un poco en el terreno del metalcore, pero con toda la distorsión que introducen siempre mantienen un pie anclado en las melodías lo que le da a los temas un punto más de adictividad. 

Bad Blood nos muestra los riffs más inspirados en lo que va de disco, tienen una componente atmosférica que realmente marca el signo de la canción. Las voces, con ser las que uno se espera para denunciar temas sociales, siguen una línea demasiado continuista y previsible que va erosionando poco a poco la frescura del disco, pese a todo, este corte de carácter más ambiental consigue subirlos un escalón en cuanto a tensión.  War tiene un extra de elemento bizarro en algunas voces y riffs, que contrastan con la sensación hardcore, pese a todo el elemento ambiental vuelve a ganar la partida. 

En Demon's Reach me quedo claramente con el estupendo riff que abre el tema y algunos otros atmosféricos que salpican un tema donde pisan el acelerador y sube el nivel de paroxismo de las voces.  Nothing to Lose ofrece algunas guitarras melódicas de mérito, el punto más sólido de la banda, y es un medio tiempo más convincente que temas pasados donde parecen querer subirse al vagón del punk.  Nothing to Lose se sitúa en el otro extremo, sonido punk metalcore solo aderezado por algún riff melódico.  Faded fusiona el groove con el metalcore sin dejar mucha huella. Y acaban con Walking Dead, de lo mejor del disco si no el mejor corte, no es que hagan especialmente diferente a todo lo anterior, pero la parte ambiental en la que creo que son mejores tiene más peso y el resultado es un tema más cautivador. 

Un disco que entretiene, nada especialmente novedoso pero hay que reconocerles la buena mezcla de agresividad y de componente ambiental que dan a los temas, los fusionan con habilidad y los temas resultan convincentes. 

Feeling: 3/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 3/5
Producción: 4/5

Puntuación: 6/10

THE PHANTOM OF PHOBOS - The Phantom of Phobos (2019)


CD1 - From A Dead Channel
1. Collide
2. Phobia
3. Brother Mine
4. No Signal
5. Halloween
6. Made Of Stars
7. Of The Undead
8. Cydonia
9. Counterkarma
CD2 - The Uninvited
1. The Uninvited
2. Them
3. Dreaming Of Dying

Miembros: I, II, XX, XIX

Banda finlandesa, de músicos bajo seudónimos, de rollo cinemático, ambiental y atmosférico. Como veis en el listado de temas, el album se divide en dos partes, los tres últimos temas se pueden considerar como un ep de corte cinemático. 

Collide es un primer tema de metal ambiental, estribillo un tanto repetitivo, voces femeninas, no sé que número le corresponde pero lo ciertos es que tiene un estilo gótico y estándar para lo que son este tipo de bandas, no me llama especialmente la tensión, las guitarras tampoco derrochan ni potencia ni imaginación, y es la atmósfera lo que más peso tiene en el tema. 

Más interesante resulta Phobia por los riffs de death melódico que meten en medio, el resto sigue básicamente el esquema de la canción anterior. Brother Mine tienen un inicio ambiental lento y las voces siguen chirriándome un poco, no casan demasiado con el estilo más ambiental que parece que quieren imponer a nivel instrumental, este es un tema mucho más ligero en cuanto a sonido, más blando y menos profundo. 

No Signal es un tema desarrollado a cámara lento, entre el rock gótico y el metal sinfónico, le falta un poco de explosividad, prometía más pero va perdiendo fuelle. Halloween se puede considerar como una anécdota dentro del disco ya que es una versión de la banda sonora de la película que lleva el mismo título. Made Of Stars parece un tema compuesto para contentar las ansias comerciales y poperas de su cantante, un esquema sonoro de lo más trillado, sin pegada, hueco. 

Of The Undead sigue tirando de los clichés del metal gótico, acentuando el groove y la presencia de sintetizadores, los temas se empiezan a parecer peligrosamente los unos a los otros. Tras un comienzo ambiental interesante Cydonia vuelve a caer en la misma dinámica de todos los temas anteriores, voz excesivamente aguda e impostada que le resta fuera a los ya de por sí flojos y poco originales riffs, solo la parte ambiental construida a base de teclados le da un poco de aliciente a los temas. Counterkarma es una balada de nuevo demasiado lenta y sin algo que llegue a tocar la fibra sensible, exceso en la presencia de voces y ausencia de voces con más personalidad y presencia. Ya no comento los temas que vienen por separado, que como ya decía al principio tienen un enfoque más cinemático. El resumen es que me falta un poco de todo, no hay un tema rompedor, ni siquiera una concatenación de temas que me mueva a rescatar del olvido este disco en algún día de sopor. 

Feeling: 1,5/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 2,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 4/10

lunes, 7 de octubre de 2019

No stranger to love (by Black Sabbath)


LEATHÜRBITCH – Into The Night (2019)


1. Into the Night  1:30
2. L.U.S.T.   5:09
3. I Want What You Got  5:06
4. Sleaze City  4:13
5. Killing The Silence  5:02
6. I'm Insane   3:01
7. The Search  3:23
8. Killer Instinct  5:05

Joel Stair - Vocals
Patrick Sandiford - Guitars
Sebastian Silva - Guitars
Andrew Sylvia - Bass
Meshach Babcock - Drums

Os presentamos el primer disco completo de esta banda de Oregon. Tras una demo en casstte a la vieja usanza sacan sus primeros temas de forma más oficial con un ep el año pasado, que por supuesto ya os comentamos y nos causó una opinión muy favorable, así que ahora llega el momento de dar un paso definitivo y confirmar esas buenas expectativas, veamos si lo consiguen.

A modo de calentamiento nos sirven una intro con un estilo entre truculento y bizarro a base de teclados. Despegue de manera oficial con L.U.S.T.  y nos encontramos con las mismas trazas que en los temas de su ep, es decir, predominio del speed metal y un vocalista con una voz característica, destaca sobre todo por sus agudos, por remontarnos a otros personajes de la historia del heavy americano podríamos referirnos a James Neal de los Malice o al mítico Tony Moore de los Riot. También se mantiene el esquema sencillo del tema, un par de riffs sin complejidad técnica, basándolo todo en la velocídad, tanto de riffs como de solos y en la personalidad de su vocalista, buscan las sensaciones y la verdad es que no dejan mal sabor de boca para nada. 

I Want What You Got cambia de tercio es un tema heavy con guiños glam a lo Motley Clue, Ratt, típico tema americano de los 80, pero sabiamente saben darle su toque de personalidad introduciendo pasajes speedicos y agudos imposibles a lo Helstar, realmente curiosa la forman en que combinan ambas facetas y los punteos siempre en formato speed metal.

Sleaze City sigue la fórmula del heavy speed, riffs sencillos pero con pegada y la voz siempre dirigiendo todo el cotarro, dándole vidilla a los temas, en mi opinión el punto más fuerte de la banda y lo que les diferencia de forma más clara, un diamante lo que tienen en el micro.  El tema en sí no es nada especialmente llamativo, sigue una tendencia de los más clásica, con connotaciones Judas Priest en algunos momentos, sobre todo en los solos.  Killing The Silence es un tema speedico de principio a fin solo con el cambio de ritmo para meter un poco melodía guitarrera y el punteo, pero como no podía ser de otra forma en seguida se vuelven a destacar, toque Malice a tope. 

Sacan su lado más heavy con I'm Insane, al mismo tiempo un tema extremedamente sencillo que recuerda a temas del estilo de los dioses Judas Priest, con su punto crazy party,  un riff que funciona y las voces estelares de Joel Stair, por supuesto el punteo está cargardo de reverb para sonar heavy por los cuatro costados, como no podía ser de otra forma. 

The Search es otro tema heavy con acento americano muy al estilo de unos Lizzy Borden, sonido espectacular, mucha puesta en escena, sin complicarse la vida en cuanto a composiciones pero consiguiendo temas con mucho efecto y que llegan al público como un cañonazo. Ponen fin al disco con  Killer Instinct, el único tema donde sacan las acústicas a relucir para iniciar la canción, es otro tema heavy pero diría que con un heavy un poco más glam, estribillo y riffs con ese sonido típico americano. La verdad es que para ser ocho temas hacen un buen repaso a diversos enfoques, desde el más furibundo speed metal, pasando por el heavy tradicional, el power heavy y el glam, y es sobre todo un recorrido divertido de escuchar, como ya sucedía en su ep. Especial atención a Joel que simplemente se sale del mapa al micro. 

Feeling: 4/5
Originalidad: 3/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 7,5/10

miércoles, 2 de octubre de 2019

Time's End (by Saint)


STEEL NIGHT – Fight Till The End (2019)


1. We Are Metal  07:17  
2. Run for Your Life 04:04  
3. Spell Witch 04:01  
4. Red Alert 05:10  
5. Heavy Metal Storm  04:28  
6. Fight Till the End 03:40  
7. You Lost My Heart  05:31  
8. Wings of Steel  04:30  
9. Made of Steel (live)  05:36

Jahaziel Rangel - vocals
Raul Domínguez - guitar
Alberto DeMartini - guitar
Jebuz Mota - bass
Richi DeVoll - drums

Los Steel Night son una banda de Durango, México, formada en 2016 y que presentan este año su disco de debut después de una demo y ep en años anteriores, y que según he podido leer en internet fue la banda que mexicana que participó en el Wacken Open Air Metal Battle del año pasado. 

Arrancamos el disco con un tema de más de siete minutos de duración y un título que deja poco lugar a las dudas,  We Are Metal. Efectivamente, heavy metal clásico aunque la entradilla con los teclados te pueda despistar un poco luego los riffs son clásicos combinados con un medio tiempo. Un tema con unos aires muy Medieval Steel, es decir, heavy epic clasicote cien por cien, con un único cambio serio de ritmo para meter el solo acelerando un punto más el tema, entra fácil y es de esos temas que no te sacas de encima. 

Run for Your Life es un tema más agitado desde el principio, un poco de los Iron Maiden en el ritmo, guitarras true a lo Omen y un poco de spee en algunos riffs, otra buena combinación de sonido purista. Me gusta la producción del disco, especialmente el sonido de guitarras con ese sabor under. Spell Witch tiene todavía más acentuado el aroma Maiden en las guitarras aunque el vocalista disimula o diluye esa influencia con unas voces más de heavy under, a lo X-Caliber o Brocas Helm. 

Red Alert sigue más o menos con la misma trayectoria de todo el disco, los riffs melódicos a lo Maiden y los retoques más de heavy true en voces y solos, este es un tema con unas melodías más epic y un punto power a lo Visigoth.  Heavy Metal Storm es un canción de heavy speed sin perder el punto épico en voces y riffs, con algunos de los agudos más esforzados del cantante en este tema y los solos como la parte más interesante.  Fight Till the End es un heavy melódico a lo Warlord, heavy melódico con las guitarras como dueñas del cotarro. 

Riffs con más distorsión en You Lost My Heart, un tema más simple, directo, lo que menos me convencen nuevamente son los agudos del vocalista, trata de desgañitarse sin necesidad y se ve que llega un tanto forzado y perdiendo el equilibrio, no había necesidad pero se empeña en ello. Es el tema más predecible y soso del disco, solo salvado por las incursiones de guitarra puntuales. Acabamos el repaso con  Wings of Steel que en algunos momentos parece una oda a los Maiden y en otras un canto de sirena a los lejanos comienzos heacys de los Hammerfall, antes de que se vistiesen de power comercialote. 

Suena clásico, suena bien, con actitud y gustará a todos los seguidores del género, pero en algunos momentos, demasiado a menudo quizás, tienes la sensación de que ya has escuchado estos temas antes, posiblemente el único punto a desarrollar en futuros lanzamientos, pues son gente joven, con un buen futuro por delante y que pueden seguir hacia arriba. 

Feeling: 3,5/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 4/5

Puntuación: 6,75/10

DRIVEN UNDER - Hello Mr. Defeat (2019)


1. Millionaire 4:12
2. Needless  5:21
3. Daywalker 4:24
4. Breathe  4:38
5. R'N'R 4:03
6. Youth 4:17
7. S.A.D 4:29
8. Liquidators 3:56
9. Piece of Light  5:03
10. Crimea  3:35

Patric Bouffé – Vocals
Daniel Gebert – Bass
Fabian Koch – Drums
Steven Hohl – Guitar

Creados en 2009, sacaron un ep en 2014 y luego su primer larga duración en 2016. Este es por tanto su segundo álbum. Empezamos con Millionaire, una pista que se mueve entre el heavy y el thrash, con un vocalista con registros similares a Bruce Dickinson y paradas bruscas en medio del tema que te dejan un poco descolocado, la verdad. El estribillo no está mal, la producción me satura un tanto. Needless tiene un sonido de guitarras muy de los Judas Priest de los 90, de nuevo entre el heavy y el thrash, también tienen cabida las melodías más suaves así que siguen moviéndose un poco en tierra de nadie. 

Daywalker parece más sugerente con el comienzo a base de acústicas y bajo, resulta ser un tema heavy en el que van intercalando esos momentos pausados a lo largo de toda la canción, pero lo más interesante es algún riff de corte rockero que le da otro aire a la canción, en cambio el estribillo resulta demasiado previsible y se carga un poco el tema.
Breathe se orienta a un sonido más actual propulsado por el groove y una producción exagerada. Sin embargo hay cosas que llaman la atención porque en medio de toda esa parafernalia de groove y sonido de estudio a tope te meten un riff melódico en  R'N'R que vale realmente la pena, pero es que el resto del tema no acompaña y parece que va a otra cosa. 

Youth se podría definir como la balada del disco, tiempo lento, guitarras más ambientales, pero así como reconozco que al vocalista no le falta potencia tampoco va sobrado de personalidad y en los momentos más relajados no me convencen. En el tramo final acaban sacando la distorsión y el punteo melódico que es lo que le da la vida a un tema que en su mayoría es bastante soso. Vuelven a repetir esquema con  S.A.D en el inicio lento para pasarse luego a un heavy que por su sonido me recuerda un poco al Demolition de los Judas Priest, es decir, todo fachada pero detrás de eso no encuentras gran cosa. 

Liquidators es un tema que no pega los bandazos de los anteriores, heavy potenciado y bastante simplón pero con un solo melódico que es de lo mejor del disco y con el toque épico que ya se podía apreciar en otros cortes del álbum.  Piece of Light es un tema heavy a trompicones, cambios de ritmo constantes y lanzando el tema en algunas fases un poco a lo Helloween del Dark Ride, con algunos riffs interesantes y otros momentos más blandos, la constante dicotomía a lo largo del disco, de nuevo me vuelvo a quedar con el guitarra solista como lo más interesante. Muy bueno el riff de arrancada de  Crimea y el ritmo posterior que recuerda a los buenos momentos del rock ochentero de bandas como The Cult, de lo mejor del disco, instrumental y con un sonido ambiental con mucho gancho. Pero como no se pueden estar quietos tiene que meter el groove en el tramo final para romper la magia. Creo que es una banda con buenas maneras pero las ideas poco claras, que juegan a muchas cosas y a nada, desperdiciando el potencial que tienen. 

Feeling: 2,5/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 3/5
Producción: 2,5/5

Puntuación: 5/10

martes, 1 de octubre de 2019

You will rise (by Reveal)


TERRIFIC VERDICT – Wheel of fortune (2019)


1. Too Late to Love or Hate 03:33  
2. Sleep Paralysis  03:32  
3. Wheel of Fortune  03:04  
4. Lazy Jack 03:24  
5. Apprentice 02:46  
6. Mr. Cleaner   03:53  
7. Dance of Death  03:46  
8. Carolina Reaper  04:28  
9. Son of Satan (SOS)  03:45  
10. Big C    04:44  
11. No Return  03:33  
12. Silent Honor  05:26  
13. I Won't Drop a Tear 03:47  
14. The Mystery of Phantom 01:36

Pete Korpi- Vocals and Bass
Mikko Siltanen- Guitar
Ilmari Arvilommi- Drums

Un caso de esos extraño, aunque no tanto, de una banda formada en los 80 pero que no saca su primer disco hasta tres décadas después. Lo que tenían en su haber eran dos demos del 88 y el 89, ahora sacan este disco con temas que dicen que son totalmente nuevos, a estrenar, nada de refritos, compuestos entre 2017 y 2018. Me parecen demasiados temas para un solo disco, pero veamos lo que proponen. 

Too Late to Love or Hate es un tema de thrash de base potente pero riffs de lo más sencillo, las vocales tampoco son nada extraordinario.  Sleep Paralysis va hacia el thrash  americano con los ingredientes típicos de cambios de tiempo y solo acelerando el tema. El inicio de  Wheel of Fortune le pone una nota de color al disco que le faltaba hasta ahora siguiendo la estela de psycho thrash de unos Annihilator, es menos agresivo pero las melodías están más trabajadas y los riffs son más efectivos. 

Lazy Jack y Apprentice vuelven al thrash más agresivo, voces más asperas y ritmo enloquecido, un poco a lo Kreator de los 80 pero con un punto más americano. Mr. Cleaner es uno de los temas destacados del disco, más trabajo de la guitarra solista, tiempo más pausado y un tema más ambiental. Dance of Death  representa otro de esos temas donde no pisan tanto el acelerador y sin embargo dejan mejores sensaciones porque los riffs son ganan en originalidad a costa de brutalidad, al igual que el anterior otro tema ambiental con guitarras encabritadas. Siguen esa misma tendencia con Carolina Reaper, se vuelve a demostrar una vez más que cuando mejor suenan es cuando sacan a relucir la parte más ambiental y se curran más los riffs, dejando también más libertad en los solos. 

En cambio temas como  Son of Satan suenan más encorsetados, más de lo mismo. Big C tiene un poco de los dos mundos, el primer tercio de la canción con un enfoque doom y el siguiente tramo más agresivo a lo Protector. A partir de ahí se marcan unos últimos temas que si bien tienen un sonido clásico tienen como más encanto, a destacar el bajo simplificado, las guitarras rompedoras a lo Dark Angel o Sodom en las partes más truculentas. 

Una buena colección de temas, creo que de todas formas en número excesivo, no lo digo por la calidad, sino que cualquier disco con 14 temas, sea del estilo que sea me parece excesivo, y más en los tiempos que corren donde mantener la concentración en algo más de diez minutos nos cuesta un mundo. Me quedo con el lado más clásico y ambiental de la banda y les felicito por sacar su disco después de treinta años. 
Feeling: 3/5
Originalidad: 2,5/5
Técnica: 3/5
Producción: 3,5/5

Puntuación: 6,25/10

lunes, 30 de septiembre de 2019

Hjartat.... (by Opeth)


CONSTANTINE – Aftermath (2019)


1. Bushido (Instrumental) 
2. Hellfire Club (feat. Bjorn ''Speed'' Strid)
3. Press on Regardless (feat. Ralf Scheepers) 
4. Another Day  (feat. Apollo Papathanasio)
5. Holding on 'til the end (feat. Chris Clancy)
6. Deliver Us (feat. Apollo Papathanasio)
7. Elegy (feat. Bill Manthos)
8. War and Pain (feat. Schirmer)

Constantine - All Guitars, Production, Arrangement
Bill Manthos - Bass, Keys, Production, Lead Vocals (on ''Elegy)

Constantine es un guitarrista ateniense que empezó a tocar ya a edad bastante temprana, a los doce años, como muchos otros haciendo versiones o tocando los temas de sus bandas favoritas del momento, Metallica, Slayer, Megadeth, Judas Priest, etc. Pero como suele ocurrir a medida que te vas especializando y subiendo tu nivel técnico se empezó a guitar en guitarristas de renombre como Satriani, Steve Vai, Yngwie Malmsteen, Marty Friedman, Michael Romeo, etc. 

En cuanto a su estilo se puede considerar un guitarrista de shred, con buenos solos y melodías dobladas, tapping y vibrato, vamos se podría decir que casi el repertorio completo. Ha participado en distintos proyectos como Nightrage (2007), Descending (2008-2012), Mystic Prophecy (2008-2012), Nightfall (2010-2013), Primal Fear (2012). Pero este disco que es comento hoy es el segundo de su proyecto personal, el primero es de siete años atrás, para el que por cierto ha contado con la colaboración de distintos vocalistas, de reconocida fama, como podéis ver al lado de los títulos de las canciones. Ocho temas y algo menos de cuarenta minutos que pasamos a comentar. 

Subida de telón con un tema instrumental como no podía ser de otra forma, para lucimiento de la técnica shred de Constantine pero sobre todo por su enfoque melódico muy al estilo de algunas de las bandas en las que ha participado como Nightrage con un riff central melódico que hace el papel de estribillo.

Hellfire Club es un tema con distintos ingredientes, por un lado tenemos el groove metal, pero claro enriquecido por las aportaciones melódicas a las seis cuerdas. Su estructura está más vista que el tbo pero tiene el aliciente de que estás esperando al toque especial de guitarra y que viene con el solo, Constantine demuestra ser un solista solvente, pero el tema esta lejos de ser brillante, poco ambicioso. 

Press on Regardless es el tema donde canta Ralf Scheepers, otro que se apunta a un bombardeo. Y es un tema hecho a su medida, entre el heavy el metal melódico blando, tiempo medio con parada, realmente Ralf es el que acapara los focos y el solo me deja perpleja por la brevedad del mismo. Otro tema bastante estándar, se escucha bien pero no sorprende en ningún momento. 

Another Day es un heavy melódico más pausado aún, con especial atención a las melodías y también convincente actuación de Apollo, más arreglos de guitarra que en temas precedentes y de nuevo sin ser la bomba es un tema con más pegada y que deja mejores sensaciones, se podría decir que es un tema de heavy rock melódico muy en la línea de un Rob Rock y en esta ocasión sí que el solo estás más cuidado. 

Holding on 'til the end tiene un inicio acústico seguido de tiempo balada y transición hacia un hard rock melódico, el estribillo es el que se lleva el premio, rodeado de buenas melodías, tirando de un sonido clásico. Deliver Us nos lleva a un terreno completamente  diferente, el power sinfónico, velocidad, melodías y acompañamiento sinfónico, usando el esquema típico del género.

Elegy es el tema con un estilo más moderno, metal melódico con un toque progresivo, arreglos de sintetizadores, una punta de shred en la guitarra, y las voces que se integran bien en todo ese entramada, la verdad es que todos los vocalistas están a la altura de lo que se espera de ellos, sin embargo el esquema compositivo se revela como demasiado simple en muchos momentos del disco. Al menos este tema suena más fresco y menos sobado que otros. 

Y llegamos a la última pieza del disco y la canción que más ganas tenía de escuchar por la participación del ínclito Schirmer de los reconocidos Destuction, porque obviamente por estilo es el que a priori parece que se sale del promedio del disco. Y bueno el tema va un poco en esa onda, a ver, no se puede decir que sea thrash porque este proyecto lleva una onda muy melódica, pero sí que mete más groove, más distorsión y algún ritmo que se puede definir como power thrash. Lo que le da más agresividad es la voz de Schirmer, sin duda, pero el resultado final es un poco ambiguo, es un tema que pedía más mala leche y suena demasiado blando en algunas partes, pero al menos divierte. Y ese podría ser el resumen del disco, divierte, pero si estás esperando un gran despliegue de guitarra te vas a quedar con las ganas, es más una labor de equipo y la composición tampoco es algo que llame la atención, muy estándar en todos los sentidos. 

Feeling: 3/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 3,5/5

Puntuación: 6/10

sábado, 28 de septiembre de 2019

It calls me (by Sinnrs)


FREEDOM FUEL – Dance! (2019)


1. Dancing
2. Planet Away
3. Two to Tango
4. Suspension of Disbelief
5. Goddageda
6. Can't Get Enough
7. System Fail
8. Right Here
9. Part of Me
10. Catch Phrase For Believers

Teemu Holttinen - vocals & guitars
Henri Fagerholm - bass
Sami Ojala - drums

Freedom Fuel es un trío formado en Helsinki en 2015 que hace básicamente rock pero eso sí con una amplitud de sonido que se caracteriza sobre todo por su estilo ecléctico, lo que hoy en día se puede denominar como progresivo aunque no aplicado tanto en el sentido de la técnica como de la composición del tema. 

Dancing es un buen ejemplo de ello, un largo tema con base rock, pero también con muchas otras influencias, buena presencia de bajo, algunas partes más poperas y otras con influencias stoner y blues como en la parte del solo, se sale de lo normal y es un viaje exquisito por su imaginación, muy para el disfrute de todos los que aman el rock sin fronteras, incluso se permiten el lujo de meter partes ambientales con voces que recuerdan a bandas como los Rush o los King Crimson, o el mismo Floyd. 

Después de un tema largo y de corte progresivo como os decía al principio me vuelven a sorprender con la píldora que es Planet Away, un tema de esos rockeros con espíritu punk transgresor, corto, un visto y no visto en el que no puedes mirar para otro lado porque te lo pierdes, prima la actitud. Two to Tango sigue en la noria de sonido que es esta banda, este es un rock de fórmula extra básica con base rítmica minimalista y la vo poniendo la pimienta. 

Suspension of Disbelief es otro tema breve, la mitad del mismo se pasa con sonidos experimentales, y la otra mitad experimentando sobre esa base con los sintetizadores, un capricho que a la segunda o tercera escucha queda un poco de más. Pero ahí encajan con Goddageda que es un tema de rock atmosférico pero que va evolucionando hacia la melodía un sonido blues. 

Can't Get Enough es otra composición con dos caras, una en base a la electrónica y otra con el recurso al rock más sicodélico, un mix curioso que no sé si les funcionará del todo pero que a mí no me transmite especialmente. Lo que está claro es que estos finlandeses no se contentan con lo convencional y el sonido básico rockero de System Fail te lleva en un viaje al pasado, me recuerda a los temas más disparatados de Mr. Alice Cooper. Right Here es un rock con guiños sicodélicos pero también guitarras de más distorsión y algunas en plena experimentación, solo el estribillo más comercial se sale de esa dinámica más progresiva. 

Part of Me es uno de los temas más convencionales del disco, y de los menos carismásticos también, se base en un estribillo bastante normalito y unos riffs poco brillantes, un tema que no deja huella. Catch Phrase For Believers es un tema casi exclusivamente a base de teclados y voz, pero tiene toda la magia que le falta al anterior, las melodías y la ambientación son geniales, me recuerda por su filosofía a los grandes momentos creativos de los hermanos Oliva. Pues ya lo veis, una banda de contrastes, con momentos brillantes y otros delirantes o incluso sosos, hay de todo aquí y puedes aprovechar cosas ciertamente interesantes. 

Feeling: 3/5
Originalidad: 4/5
Técnica: 3/5
Producción: 4/5

Puntuación: 6,5/10